Requisitos, costes y plazos para activar luz, agua y gas en cada inmueble.

Dar de alta la luz, el agua o el gas es una de las primeras gestiones que hay que realizar al estrenar una vivienda, abrir un nuevo local o incorporar un inmueble a una cartera de activos.
El procedimiento puede cambiar según el historial del punto de suministro. No es lo mismo activar los servicios por primera vez en una vivienda nueva que reactivar un local, apartamento o inmueble que ya había estado operativo anteriormente.
En esta guía te explicamos cómo dar de alta los suministros de una vivienda o local de primera o segunda ocupación, qué documentación pueden solicitarte, cuánto puede costar y qué debes revisar para evitar retrasos.
Dar de alta un suministro significa solicitar la activación de un servicio que actualmente no tiene ningún contrato en vigor.
Este trámite puede ser necesario para contratar electricidad, agua o gas natural.
También es habitual aprovechar la entrada en una vivienda o local para contratar otros servicios, como internet, una alarma o un seguro.
Antes de iniciar el proceso, es importante comprobar si el suministro está realmente dado de baja. Si todavía está activo, probablemente no necesitarás solicitar un alta, sino un cambio de titular.
Aunque pueden parecer trámites similares, no son lo mismo. Te contamos las diferencias:
Debes solicitarla cuando el inmueble no tiene ningún contrato activo, ya sea porque nunca ha contado con ese servicio o porque fue dado de baja anteriormente.
Se realiza cuando el suministro sigue activo, pero debe pasar a nombre de otra persona o empresa, por ejemplo, después de una compraventa o al iniciar un contrato de alquiler.
En estos casos, puedes realizar un cambio de titularidad de los suministros para poner los contratos a nombre de la persona o empresa responsable sin interrumpir el servicio. Suele ser un proceso más ágil y te evita pagar los costes asociados a una nueva alta.
En viviendas alquiladas, lo habitual es que el contrato quede a nombre de quien utiliza el inmueble y paga las facturas.
Puede ser necesaria cuando el servicio ha sido suspendido temporalmente, por ejemplo, por una incidencia o por facturas pendientes. El procedimiento dependerá del motivo de la suspensión y de las condiciones de la compañía.
Por eso, antes de iniciar cualquier gestión, conviene confirmar el estado exacto del punto de suministro.

Las altas de suministros no son una gestión exclusiva de particulares. También son habituales cuando una empresa incorpora un nuevo inmueble o necesita poner en funcionamiento un activo.
Algunos casos frecuentes son:
En estos casos, además de comprobar el estado del suministro, conviene revisar si la potencia, la tarifa y las condiciones del contrato se ajustan al uso previsto del inmueble. Anticiparse puede evitar retrasos en la apertura, costes innecesarios y problemas administrativos.
La activación de los suministros suele formar parte de un proceso más amplio de apertura o puesta en marcha. Según la actividad y la normativa aplicable, también puede ser necesario disponer de licencias, certificados técnicos y un seguro de responsabilidad civil para el negocio o la vivienda turística.
La documentación y las comprobaciones necesarias pueden variar según el historial del inmueble.
Se considera una primera ocupación cuando la vivienda, local o inmueble nunca ha tenido activo el suministro que se quiere contratar.
En estos casos, la distribuidora debe comprobar que existe acceso a la red y que la instalación cumple los requisitos técnicos y de seguridad correspondientes.
Si todavía no existe acometida o CUPS, será necesario solicitar la creación del punto de suministro. Esto puede requerir actuaciones técnicas adicionales y alargar el plazo.
Se produce cuando el inmueble ya tuvo suministro anteriormente, pero actualmente no existe ningún contrato activo.
Es habitual en viviendas de segunda mano, locales que han estado cerrados, inmuebles vacíos o propiedades que se han reformado.
Aunque el punto de suministro ya exista, puede ser necesario actualizar certificados o comprobar el estado de la instalación antes de reactivarlo.
La documentación puede variar según el servicio, la compañía, el municipio y las características del inmueble
Habitualmente pueden solicitarte:
Cuando el inmueble ya tuvo suministros, normalmente pueden pedirte:
Si el alta corresponde a un restaurante, comercio, oficina u otro establecimiento, también pueden solicitar:
Los requisitos dependerán de la actividad, del municipio y de las características de la instalación.

El CUPS es el Código Universal del Punto de Suministro. Permite identificar de forma única una instalación de electricidad o gas, independientemente de la persona titular o de la comercializadora contratada.
Puedes encontrarlo en una factura anterior, en el contrato del suministro o en el área de cliente de la compañía.
Si se trata de una vivienda nueva y el punto todavía no se ha creado, será necesario solicitar su asignación a la distribuidora. En ese caso, pueden pedirte la dirección completa y documentación técnica del inmueble.
El agua no utiliza el mismo sistema de CUPS. Cada entidad suministradora dispone de sus propias referencias de contrato o punto de servicio.
Todas las altas tienen costes asociados, aunque el importe depende del suministro, las características del inmueble y el tiempo que lleve de baja.
En electricidad y gas pueden aplicarse derechos de alta, acceso, acometida, enganche o verificación, además de posibles trabajos en la instalación.
En el agua, el coste depende del municipio y puede incluir la contratación, el contador, la fianza o la acometida.
También influye la potencia eléctrica que se quiera contratar. Solicitar más potencia de la necesaria aumenta tanto el coste inicial como la parte fija de las futuras facturas.
Los plazos empiezan a contar cuando la compañía dispone de toda la documentación y la instalación está preparada, y suelen resolverse en varios días hábiles.
En el caso del gas natural, el proceso puede requerir una inspección técnica para comprobar que la instalación cumple todos los requisitos.
El plazo del agua depende de la compañía suministradora y del municipio.
El proceso puede alargarse si:
Por eso, lo más recomendable es iniciar las gestiones con antelación, especialmente si necesitas abrir un local o poner en marcha un nuevo inmueble en una fecha concreta.

En luz y gas, el contrato se realiza con la comercializadora, que es la empresa con la que eliges la tarifa y recibes las facturas.
La distribuidora es la responsable de la red en tu zona y se encarga principalmente de comprobar la instalación, asignar el CUPS, instalar o activar el contador y ejecutar técnicamente el alta.
Puedes elegir comercializadora, pero no distribuidora, ya que esta depende de la ubicación del inmueble.
En el suministro de agua, la gestión suele corresponder directamente a la empresa o entidad responsable del servicio en cada municipio.
Antes de presentar la solicitud, revisa estos puntos:
Preparar la documentación con antelación puede ayudarte a evitar rechazos, costes adicionales y días sin suministro.
Dar de alta la luz, el gas o el agua puede implicar contactar con distintas compañías, reunir certificados y comprobar numerosos requisitos.
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